
Mostrando entradas con la etiqueta palestina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta palestina. Mostrar todas las entradas
domingo, 22 de marzo de 2009
martes, 17 de febrero de 2009
FIRMA POR GAZA. MANIFIESTO.

MAÑANA DÍA 18 DE FEBRERO RECOGIDA DE FIRMAS EN LA PUERTA DE BIBLIOTECA GENERAL DE LA UA.
NUEVO MANIFIESTO DE SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO PALESTINO Y CONDENA A ISRAEL.
ESTAREMOS EN LA UNIVERSIDAD DE 10 A 19H. DE LA TARDE.
EN SOLIDARIDAD CON GAZA Y PALESTINA
Y POR LA PRESIÓN INTERNACIONAL A ISRAEL
La masacre que se llevó a cabo desde el 27 de Diciembre de 2008 hasta el 18 de Enero de 2009 en Gaza por los ataques israelíes contra el conjunto de la población que habita en ese territorio, obliga a esta comunidad universitaria a manifestar su más enérgico rechazo ante el episodio de genocidio que se desarrolla con la pasividad, hasta el momento, de las instituciones internacionales. La Franja de Gaza ha sido convertida hace ya tiempo en un auténtico campo de concentración por el cierre de los puestos fronterizos a personas y a mercancías, incluyendo productos básicos. El bloqueo de la ayuda humanitaria, la muerte de niños y niñas, el ataque a personal e instalaciones de instituciones internacionales humanitarias (incluyendo escuelas de la Agencia de la ONU para los Refugiados) o la destrucción sistemática de centros de enseñanza e investigación son sólo algunas muestras del horror continuado que han vivido y están viviendo los habitantes de una tierra castigada durante decenios y que reclama un mínimo de atención y de justicia en el ámbito internacional.
En lo que afecta a instituciones universitarias, los bombardeos israelíes han destruido las instalaciones de la Universidad islámica de Gaza y del Programa Comunitario de Salud Mental de la misma ciudad. Ambas instituciones se cuentan entre las de mayor prestigio de Oriente Próximo y mantienen convenios operativos de colaboración, proyectos conjuntos de investigación, cursos e intercambios efectivos con universidades españolas.
Por todo ello y porque el compromiso social ha de ser una de las señas de identidad fundamentales de la UA, manifestamos nuestra solidaridad con quienes están sufriendo directamente estas agresiones, reclamamos una paz justa y duradera para Palestina y exigimos a nuestros representantes políticos y universitarios la concreción de las siguientes medidas con carácter de urgencia:

1.- Expresar nuestra solidaridad con la población sitiada de Gaza y nuestras condolencias por todas las víctimas de este conflicto.
2.- Condenar inequívocamente la masacre y exigir la suspensión de las incursiones y bombardeos por parte del ejército israelí en la Franja de Gaza.
3.- Exigir la apertura de las fronteras de Gaza con el exterior permitiendo de este modo el libre tránsito de personas y mercancías.
4.- Fomentar una actuación internacional que establezca en Gaza unas condiciones de vida dignas para sus habitantes.
5.- En aplicación a los estatutos de la UA, así como la normativa estatal, europea e internacional que condiciona las relaciones internacionales al respeto de los derechos humanos, suspender todo convenio de colaboración académica suscrito con instituciones israelíes mientras no denuncien expresamente la política de agresión y violación de derechos humanos por parte de Israel.
6.- Expresar nuestro reconocimiento a los universitarios israelíes que han rechazado públicamente esa
política.
7.- Promover acciones en el ámbito estatal y en la Corte Internacional de Justicia para la aplicación efectiva de las leyes y los convenios nacionales e internacionales que obligan a investigar, perseguir y juzgar a los responsables de crímenes de guerra, contra la humanidad y de genocidio contra la población de Gaza.
8.- Adoptar las medidas de presión política al uso, como son el bloqueo comercial a Israel, mientras este no respete los Derechos Humanos y cumpla con sus obligaciones legales y con las resoluciones internacionales relativas al conflicto israelo-palestino.
ASAMBLEA UNIVERSITARIA POR PALESTINA DE LA UNIVERSIDAD DE ALICANTE (A.U.P.A)
Y POR LA PRESIÓN INTERNACIONAL A ISRAEL
La masacre que se llevó a cabo desde el 27 de Diciembre de 2008 hasta el 18 de Enero de 2009 en Gaza por los ataques israelíes contra el conjunto de la población que habita en ese territorio, obliga a esta comunidad universitaria a manifestar su más enérgico rechazo ante el episodio de genocidio que se desarrolla con la pasividad, hasta el momento, de las instituciones internacionales. La Franja de Gaza ha sido convertida hace ya tiempo en un auténtico campo de concentración por el cierre de los puestos fronterizos a personas y a mercancías, incluyendo productos básicos. El bloqueo de la ayuda humanitaria, la muerte de niños y niñas, el ataque a personal e instalaciones de instituciones internacionales humanitarias (incluyendo escuelas de la Agencia de la ONU para los Refugiados) o la destrucción sistemática de centros de enseñanza e investigación son sólo algunas muestras del horror continuado que han vivido y están viviendo los habitantes de una tierra castigada durante decenios y que reclama un mínimo de atención y de justicia en el ámbito internacional.
En lo que afecta a instituciones universitarias, los bombardeos israelíes han destruido las instalaciones de la Universidad islámica de Gaza y del Programa Comunitario de Salud Mental de la misma ciudad. Ambas instituciones se cuentan entre las de mayor prestigio de Oriente Próximo y mantienen convenios operativos de colaboración, proyectos conjuntos de investigación, cursos e intercambios efectivos con universidades españolas.
Por todo ello y porque el compromiso social ha de ser una de las señas de identidad fundamentales de la UA, manifestamos nuestra solidaridad con quienes están sufriendo directamente estas agresiones, reclamamos una paz justa y duradera para Palestina y exigimos a nuestros representantes políticos y universitarios la concreción de las siguientes medidas con carácter de urgencia:

1.- Expresar nuestra solidaridad con la población sitiada de Gaza y nuestras condolencias por todas las víctimas de este conflicto.
2.- Condenar inequívocamente la masacre y exigir la suspensión de las incursiones y bombardeos por parte del ejército israelí en la Franja de Gaza.
3.- Exigir la apertura de las fronteras de Gaza con el exterior permitiendo de este modo el libre tránsito de personas y mercancías.
4.- Fomentar una actuación internacional que establezca en Gaza unas condiciones de vida dignas para sus habitantes.
5.- En aplicación a los estatutos de la UA, así como la normativa estatal, europea e internacional que condiciona las relaciones internacionales al respeto de los derechos humanos, suspender todo convenio de colaboración académica suscrito con instituciones israelíes mientras no denuncien expresamente la política de agresión y violación de derechos humanos por parte de Israel.
6.- Expresar nuestro reconocimiento a los universitarios israelíes que han rechazado públicamente esa
política.7.- Promover acciones en el ámbito estatal y en la Corte Internacional de Justicia para la aplicación efectiva de las leyes y los convenios nacionales e internacionales que obligan a investigar, perseguir y juzgar a los responsables de crímenes de guerra, contra la humanidad y de genocidio contra la población de Gaza.
8.- Adoptar las medidas de presión política al uso, como son el bloqueo comercial a Israel, mientras este no respete los Derechos Humanos y cumpla con sus obligaciones legales y con las resoluciones internacionales relativas al conflicto israelo-palestino.
ASAMBLEA UNIVERSITARIA POR PALESTINA DE LA UNIVERSIDAD DE ALICANTE (A.U.P.A)
jueves, 15 de enero de 2009
La realidad de Gaza
"Durante los ataques, estaba en calle Omar Mukhtar y he sido testimonio de como un lanzagranadas caía a 150 metros de mí. Había gente intentando socorrer a las víctimas de otro ataque, y el lanzagranadas ha atacado a los voluntarios que socorrían a los heridos. La situación en los hospitales es dramática. Ambulancias, camiones y coches están trabajando al tiempo en el traslado de los heridos a los hospitales y en liberar camas en los hospitales trasladando a los enfermos a sus casas. En el depósito de cadáveres no hay espacio. Falta sangre para hacer transfusiones. Acabo de darme cuenta de que entre todos los civiles asesinados hoy estaba la madre de un buen amigo del campo de Jabalya." Eva Barlett (Canadá) del Movimiento Internacional de Solidaridad. "Todos los hospitales de la franja de Gaza están saturados de heridos, y no hay ni medicinas ni capacidad para tratarlos. Hoy estamos asistiendo a crímenes contra la humanidad y a una violación sistemática de los Derechos Humanos. El mundo debe actuar ahora e intensificar las llamadas al boicot, a la desinversión y las sanciones contra Israel; los gobiernos deben pasar de la condena de estos ataques a obligar a Israel a acabar con el bloqueo de Gaza." Alberto Arce (España) del Movimiento de Solidaridad Internacional
"El depósito de cadáveres del Hospital de Shifa no tiene espacio para los cadáveres que van llegando. Hay partes de cuerpos distribuidos por todo el hospital"- Dr. Haidar Eid, (Palestino, de Sudáfrica) Profesor de Estudios culturales y sociales de la Universidad Al Aqsa de Gaza.
"Las bombas empezaron a caer cuando los niños estaban volviendo de la escuela. Salí fuera y me encontré un niña aterrorizada de apenas 5 años que saltó a mis brazos." Sharon Lock (Australia) del Movimiento de Solidaridad Internacional
"Es terriblemente triste. Esta masacre no traerá seguridad ni permitirá formar parte al Estado de Israel de Medio Oriente
. Las llamadas a la venganza ya se escuchan por todas partes" Dr Eyad Sarraj- Presidente del Centro de Salud Mental de la franja de Gaza. "Mientras hablo, ellos han derrumbado un edificio a 200 metros de aquí. Hay humo por todas partes. Esta mañana fui al edificio de al lado de donde vivo en Rafah que ha sido destruido. Dos excavadoras estaban limpiando la zona. Pensaban que ya habían encontrado todos los cuerpos pero cuando llegamos, encontraron uno más". Jenny Linnet (Reino Unido) Movimiento de Solidaridad Internacional.
domingo, 4 de enero de 2009
martes, 9 de diciembre de 2008
Conferencia sobre Palestina
Hola a todos, de nuevo la PUCG os invita a asistir a un acto sobre la situación actual en Palestina.
FECHA Y HORA: Día 17 de diciembre a las 12.00 h
PONENTE: Agustín Velloso (Profesor de la UNED)
LUGAR: Aula 1-31 M (Aulario I)
FECHA Y HORA: Día 17 de diciembre a las 12.00 h
Allí os esperamos!
Un saludo, PUCG.
martes, 2 de diciembre de 2008
DECIMOS NO A UN NUEVO PLAN DE ACCIONES EU_ISRAEL
El 4 de diciembre de 2008, el Parlamento Europeo votará sobre el Acuerdo de Asociación entre la UE e IsraelDecimos NO a un nuevo plan de acción UE-Israel
El Parlamento Europeo (PE) ha anunciado recientemente una votación sorpresa que se celebrará el 4 de diciembre y que determinaría la entrada en vigor de un nuevo Acuerdo de Asociación UE-Israel, que dará una posición privilegiada a Israel ante la UE y permitirá una mayor participación este país en los programas de la Comunidad Europea. En un principio fuentes oficiales de la UE declararon que la votación de estos Acuerdos de Asociación no tendría lugar hasta entrado el 2009, pero en un evidente intento de reducir al mínimo la voz de la sociedad civil internacional esta decisión se ha adelantado por sorpresa al 4 de diciembre. La propuesta negociada de Acuerdo de Asociación ofrece a Israel pleno acceso a los programas científicos, académicos, de investigación y técnicos de la UE, así como establece las bases para profundizar de manera significativa en la cooperación y la integración UE-Israel en muchos de los sectores clave para Israel. Se ignora el hecho de que este tipo de acuerdos de cooperación que asientan y formalizan las relaciones de Israel con la comunidad internacional son un importante argumento de Israel para legitimar la actual ocupación de los territorios palestinos así como los desplazamientos forzados y la discriminación racial sistemática contra el pueblo palestino. Al participar en este acuerdo y estrechar significativamente sus relaciones políticas y comerciales con Israel, la UE envía el mensaje de que efectivamente consiente el régimen de apartheid de Israel, y que no está dispuesta a posicionarse firmemente ante Israel en sus violaciones masiva
s de los derechos de los palestinos. Unos acuerdos que no representan los valores de la ciudadanía europea y que ponen de manifiesto la falta de coherencia entre el discurso y las prácticas de las instituciones de la UE.Dirigir cartas/correos electrónicos a:
ines.ayalasender@europarl.europa.eu <ines.ayalasender@europarl.europa.eu>; pilar.ayuso@europarl.europa.eu <pilar.ayuso@europarl.europa.eu>; maria.badiaicutchet@europarl.europa.eu <maria.badiaicutchet@europarl.europa.eu>; pilar.delcastillo@europarl.europa.eu <pilar.delcastillo@europarl.europa.eu>; barbara.duhrkop@europarl.europa.eu <barbara.duhrkop@europarl.europa.eu>; carmen.fragaestevez@europarl.europa.eu <carmen.fragamailto:carmen.fragaestevez@europarl.europa.eu>; cristina.gutierrez-cortines@europarl.europa.eu <cristina.gutierrez-cortines@europarl.europa.eu>; esther.herranzgarcia@europarl.europa.eu <esther.herranzgarcia@europarl.europa.eu>; rosa.miguelezramos@europarl.europa.eu <rosa.miguelezramos@europarl.europa.eu>; francisca.pleguezuelosaguilar@europarl.europa.eu <francisca.pleguezuelosaguilar@europarl.europa.eu>; teresa.rieramadurell@europarl.europa.eu <teresa.rieramadurell@europarl.europa.eu>; maria.sornosamartinez@europarl.europa.eu <maria.sornosamartinez@europarl.europa.eu>; enrique.baroncrespo@europarl.europa.eu <enrique.baroncrespo@europarl.europa.eu>; josep.borrellfontelles@europarl.europa.eu <josep.borrellfontelles@europarl.europa.eu>; carlos.carnerogonzalez@europarl.europa.eu <carlos.carnerogonzalez@europarl.europa.eu>; alejandro.cercas@europarl.europa.eu <alejandro.cercas@europarl.europa.eu>; fernando.fernandezmartin@europarl.europa.eu <fernando.fernandezmartin@europarl.europa.eu>; juan.frailecanton@europarl.europa.eu <juan.frailecanton@europarl.europa.eu>; gerardo.galeote@europarl.europa.eu <gerardo.galeote@europarl.europa.eu>; vicentemiguel.garcesramon@europarl.europa.eu <vicentemiguel.garcesramon@europarl.europa.eu>; salvador.garrigamailto:salvador.garrigapolledo@europarl.europa.eu <salvador.garrigapolledo@europarl.europa.eu>; luis.degrandespascual@europarl.europa.eu <luis.degrandespascual@europarl.europa.eu>; marti.grauisegu@europarl.europa.eu <marti.grauisegu@europarl.europa.eu>; ignasi.guardans@europarl.europa.eu <ignasi.guardans@europarl.europa.eu>; david.hammersteinmintz@europarl.europa.eu <david.hammersteinmintz@europarl.europa.eu>; mikel.irujoamezaga@europarl.europa.eu <mikel.irujoamezaga@europarl.europa.eu>; carlos.iturgaizangulo@europarl.europa.eu <carlos.iturgaizangulo@europarl.europa.eu>; antonio.lopezisturiz@europarl.europa.eu <antonio.lopezisturiz@europarl.europa.eu>; florencio.luqueaguilar@europarl.europa.eu <florencio.luqueaguilar@europarl.europa.eu>; miguelangel.martinez@europarl.europa.eu <miguelangel.martinez@europarl.europa.eu>; antonio.masiphidalgo@europarl.europa.eu <antonio.masiphidalgo@europarl.europa.eu>; jaime.mayororeja@europarl.europa.eu <jaime.mayororeja@europarl.europa.eu>; manuel.medinaortega@europarl.europa.eu <manuel.medinmailto:manuel.medinaortega@europarl.europa.eu>; inigo.mendezdevigo@europarl.europa.eu <inigo.mendezdevigo@europarl.europa.eu>; willy.meyerpleite@europarl.europa.eu <willy.meyerpleite@europarl.europa.eu>; javier.morenosanchez@europarl.europa.eu <javier.morenosanchez@europarl.europa.eu>; juanandres.naranjoescobar@europarl.europa.eu <juanandres.naranjoescobar@europarl.europa.eu>; robiols@psc.es <robiols@psc.es>; josu.ortuondolarrea@europarl.europa.eu <josu.ortuondolarrea@europarl.europa.eu>; raul.romeva@europarl.europa.eu <raul.romeva@europarl.europa.eu>; joseignacio.salafranca@europarl.europa.eu <joseignacio.salafranca@europarl.europa.eu>; antolin.sanchezpresedo@europarl.europa.eu <antolin.sanchezpresedo@europarl.europa.eu>; daniel.varelasuanzes-carpegna@europarl.europa.eu <daniel.varelasuanzes-carpegna@europarl.europa.eu>; alejo.vidal-quadras@europarl.europa.eu <alejo.vidal-quadras@europarl.europa.eu>; luis.yanez-barnuevogarcia@europarl.europa.eu <luis.yanez-barnuevogarcia@europarl.europa.eu>
Estimado/a Miembro del Parlamento Europeo,
Como ciudadanos y ciudadanas de la UE y del mundo, le instamos a que el próximo 4 de Diciembre vote en contra de la Acuerdo de Asociación UE-Israel. Este acuerdo implica el fortalecimiento de las relaciones y los vínculos con Israel -incluidos los económicos, comerciales, académicos, de seguridad y de relaciones diplomáticas- e implícitamente significa un apoyo y reconocimiento a Israel en un momento en que la Unión Europea debería de presionar a Israel y posicionarse firmemente antes sus persistentes violaciones de los derechos humanos y sus continuas violaciones de las leyes y tratados internacionales. La Unión Europea es totalmente consciente de que Israel mantiene una ocupación ilegal de Gaza y Cisjordania, incluida Jerusalén Este, y de la masiva colonización de amplios territorios pertenecientes al pueblo Palestino, después de todo, la UE y los Estados miembros han votado a favor de las resoluciones de la ONU que condenan las acciones israelíes de violaciones de los derechos humanos, castigos colectivos e indiscriminados y la construcción de nuevos asentamientos y el muro del Apartheid. Además, en 2002, el Parlamento Europeo votó a favor de la suspensión del Acuerdo de Asociación UE-Israel argumentando los motivos ya conocidos de persistentes violaciones de los DDHH y tratados internacionales por parte del gobierno israelí. Dado que estas violaciones sistemáticas nos sólo no han cesado sino que han incrementado en los últimos años, no hay pues ninguna razón para que la UE cambie su decisión de suspender dicho acuerdo. De hecho, Israel todavía mantiene su criminal castigo de un “año de largo asedio sobre Gaza” - descrito por el actual Relator Especial de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el Profesor Richard Falk como un "preludio al genocidio" - que ya ha costado la vida a cientos de pacientes, principalmente niños y ancianos, a los que se les negó la libertad de circulación para acceder a tratamiento fuera de Gaza. El asedio de Israel ha intencional y sistemáticamente empobrecido a cientos de miles de civiles en Gaza de forma sistemática e intencionada, más del 50% hasta la fecha, cerrando la mayoría de las industrias del sector y arruinando la agricultura. La mayor parte de la infraestructura de subsistencia ha sido destruida y la economía se ha derrumbado por completo; la malnutrición entre los niños ha aumentado considerablemente, como se señala en diversos informes de Naciones Unidas. Además, Israel ha ignorado los derechos humanos fundamentales con el confinamiento y el desplazamiento forzado de la totalidad de las comunidades palestinas detrás del muro ilegal, ha procedido al encarcelamiento de miles de palestinos sin someterlos a juicio, y ha continuado su
política de ejecuciones extrajudiciales. Israel también se ha negado repetidamente, durante más de 60 años y, a pesar de las obligaciones que le incumben en virtud del derecho internacional, a reconocer y aplicar el derecho de millones de refugiados palestinos a regresar a sus hogares, tal como se estipula en la resolución 194 de la Asamblea General de NU. Por último, pero no menos importante, durante 60 años, Israel ha promulgado un sistema de estado que aplica una discriminación racial contra los palestinos con ciudadanía israelí en ámbitos primordiales, incluida la propiedad de la tierra y el empleo, sencillamente por ser ciudadanos "no-Judíos." Por todo ello nos horroriza que la UE se niegue a adoptar medidas concretas para condenar a Israel en cualquiera de las posiciones y acciones mencionadas. Y en su lugar, proponga pasar por alto sus sistemáticas violaciones de los DDHH y que la UE esté planteándose profundizar sus relaciones con la potencia ocupante. Este tipo de acuerdos de cooperación que asientan y formalizan las relaciones de Israel con la comunidad internacional son el argumento de Israel para legitimar la actual ocupación de los territorios Palestinos así como los desplazamientos forzados y la discriminación racial sistemática contra el pueblo palestino. Al participar en este acuerdo, la UE pone de manifiesto la falta de coherencia entre su discurso y las prácticas de las instituciones de la UE enviando el mensaje de que efectivamente consiente el actual régimen del apartheid impuesto por Israel, y que la UE no está dispuesta a posicionarse firmemente ante Israel en sus violaciones masivas de los derechos de los palestinos.Por consiguiente, le instamos a usted, como representante de la Unión Europea y como un ciudadano global responsable, a votar en contra del Acuerdo de Asociación UE-Israel. Al hacerlo, estaría apoyando la petición del Comité Nacional Palestino para el Boicot, Desinversión y Sanciones (BNC), que representa a todo el espectro de la sociedad civil Palestina, y que ha sido respaldada por más de 100 organizaciones internacionales, para ejercer presión sobre Israel y aislarla internacionalmente, en lugar de fortalecer vínculos con ella (http://bdsmovement.net/?q=node/179). Esta convocatoria fue considerada por el Padre Miguel D'Escoto Brockmann, Presidente de la Asamblea General de la ONU, quien instó a las Naciones Unidas a examinar su adhesión a esta iniciativa de la sociedad civil que está llamando para una campaña de boicot, desinversión y sanciones con el fin de ejercer presión sobre Israel y así poner fin a sus actuaciones criminales. Creemos que es hora de que la unión europea sea coherente con su posición política y con la voz de la ciudadanía y adopte también esta política. Como tal, su voto es un elemento importante en la suspensión del acuerdo, y para hacer evidente las injusticias de Israel sobre el Pueblo Palestino. Por ello le instamos a que escuchen a ciudadanos, y a los cientos de organizaciones de la sociedad civil de todo el mundo que piden a la UE que detenga cualquier tipo de aproximación política a Israel ignorando sus continuas y provocadoras violaciones de los derechos humanos y el derecho internacional. Atentamente,Firma:
jueves, 27 de noviembre de 2008
29 DE NOVIEMBRE, DÍA INTERNACIONAL DE SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO PALESTINO
En 1977, la Asamblea General pidió que se observara anualmente el 29 de noviembre como Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino (resolución 32/40 B). Ese día, en 1947, en que la Asamblea había aprobado la resolución sobre la partición de Palestina (resolución 181 (II)). El 1° de diciembre de 2005, en su resolución 60/37, la Asamblea General pidió al Comité para el ejercicio de los derechos inalienables del pueblo palestino y a la División de los Derechos de los Palestinos que, como parte de la celebración, el 29 de noviembre, del Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino, siguieran organizando una exposición anual sobre los derechos de los palestinos en cooperación con la Misión Permanente de Observación de Palestina ante las Naciones Unidas. Asimismo, la Asamblea alentó a los Estados Miembros a que siguieran dando el mayor apoyo y la mayor publicidad a la celebración del Día de Solidaridad.
Etiquetas:
día internacional de,
palestina
martes, 30 de septiembre de 2008
Edward Said y el Estado binacional.
El aniversario, como todos, sería banal si no fuera porque en el tiempo transcurrido las reflexiones de Said sobre Palestina han cobrado nuevos bríos. Said, más visionario que analista exhaustivo, y mejor polemista que teórico, se caracterizó siempre por su empeño en que se reconociera a los palestinos el derecho a contar su propia historia. Su experiencia vital de palestino y ciudadano estadounidense le dotó de una visión compleja del conflicto entre palestinos e israelíes.
En 1980, Edward Said fue pionero en defender el paso de la lucha palestina por la liberación nacional a la lucha por la independencia estatal, esto es, la necesidad de que la OLP aceptara la partición de Palestina y la solución de los dos Estados. Veinte años después, en 1999, señaló que el Estado binacional, se llamara como se llamara, Israel o Palestina, era, aun a largo plazo, la única salida del conflicto. Tanto en una como en otra ocasión, sus posturas levantaron enconadas críticas entre los poderes político e intelectual de ambas naciones, pero el paso de los años parece haber acabado dándole la razón: salvo la derecha sionista más ultramontana, hoy ya nadie discute el derecho de los palestinos a tener un Estado propio en los Territorios Ocupados por Israel en 1967. Sin embargo, esta solución se muestra, a la vista de los acontecimientos, cada vez más inviable, y adquiere protagonismo el convencimiento último de Said de que ambos pueblos pueden y deben vivir en el marco constitucional de un único Estado binacional en el territorio de la Palestina del mandato británico.
En 1980, Edward Said fue pionero en defender el paso de la lucha palestina por la liberación nacional a la lucha por la independencia estatal, esto es, la necesidad de que la OLP aceptara la partición de Palestina y la solución de los dos Estados. Veinte años después, en 1999, señaló que el Estado binacional, se llamara como se llamara, Israel o Palestina, era, aun a largo plazo, la única salida del conflicto. Tanto en una como en otra ocasión, sus posturas levantaron enconadas críticas entre los poderes político e intelectual de ambas naciones, pero el paso de los años parece haber acabado dándole la razón: salvo la derecha sionista más ultramontana, hoy ya nadie discute el derecho de los palestinos a tener un Estado propio en los Territorios Ocupados por Israel en 1967. Sin embargo, esta solución se muestra, a la vista de los acontecimientos, cada vez más inviable, y adquiere protagonismo el convencimiento último de Said de que ambos pueblos pueden y deben vivir en el marco constitucional de un único Estado binacional en el territorio de la Palestina del mandato británico.
Cuando Said publicó The question of Palestine (La cuestión palestina, 1980), Fatah y el Frente Popular para la Liberación de Palestina, las dos principales formaciones de la OLP, le atacaron con virulencia por plantear la necesidad de reconocer a Israel y reducir el
objetivo de la lucha nacional a la obtención de la independencia estatal en las fronteras de la resolución 242 de Naciones Unidas. Ya en 1978, Said había llevado a cabo cierta interlocución con la Administración Carter, que parecía interesada en incorporar a los palestinos a una suerte de solución conjunta con Egipto en el marco de la resolución 242. Según el propio Said, Arafat en persona le transmitió la negativa de la OLP a aceptar esos términos, en su opinión más justos y ventajosos para los palestinos que los aceptados en Oslo quince años después. Pero en los años transcurridos entre Camp David y Oslo, se hizo patente que la brecha entre la retórica sobre la liberación de la patria palestina y la realidad era insalvable: en 1982 la cúpula palestina hubo de abandonar por mar Beirut, asediada por el ejército israelí, y en noviembre de 1988 la asamblea del Consejo Nacional Palestino celebrada en Argel proclamó el Estado palestino en un documento que tácitamente reconocía la existencia de Israel y respondía a los retos de la reciente intifada. Edward Said no llegó a formular sistemáticamente su visión del Estado binacional en el territorio de la Palestina histórica (el actual Israel más los Territorios Ocupados en Gaza y Cisjordania), pero sí la esbozó en varios artículos y conferencias. La idea y la práctica de la ciudadanía, y no de una comunidad étnica o religiosa, sería, según Said, el punto de partida para elaborar una constitución estrictamente democrática y laica, con iguales derechos y responsabilidades para todos sus ciudadanos, incluido el derecho de cada cual a practicar la vida comunitaria a su manera, judía o palestina. Las renuncias al estatuto especial de un pueblo a expensas del otro también serían mutuas: la Ley de Retorno de los judíos y el derecho al retorno de los refugiados palestinos se deberían reconsiderar y retocar conjuntamente; la noción del Gran Israel como tierra sagrada judía y la de Palestina como territorio árabe inajenable habrían de reducir su escala y exclusividad. Según Said, Palestina ha sido siempre una tierra de muchos relatos, multicultural, multiétnica y multirreligiosa, y la idea misma del Estado binacional hunde sus raíces en pensadores judíos (Judah Magnes, Martin Buber, Hannah Arendt) de la época de entreguerras.
En Culture and resistance (Cultura y resistencia, 2003), Said, a la vista de la realidad creada por la Ocupación en los últimos cuarenta años, resumió en cu
atro los motivos por los que era ineluctable la solución binacional. En primer lugar, la geografía humana: los asentamientos y sus carreteras han imbricado de tal manera a ambas poblaciones que, salvo la imposible retirada total israelí de Cisjordania, toda solución que conlleve la segregación de israelíes y palestinos es inviable. En segundo lugar, la geografía económica: la recíproca dependencia económica (mano de obra palestina y territorios y servicios israelíes) impide un establecimiento de fronteras excluyentes que no fuerce la expulsión masiva de población. En tercer lugar, la realidad demográfica: Said auguraba que para el año 2010 israelíes y palestinos asentados en Palestina-Israel (que no judíos y palestinos del mundo) estarían igualados demográficamente, de modo que el apartheid en un territorio tan pequeño resultaría inviable en la práctica. Finalmente, Said argüía que la sociedad civil laica israelí estaba planteándose la necesidad de reconstruir la noción de ciudadanía a partir de derechos nacionales y no étnicos, dado el avance, por una parte, del poder ultraortodoxo, y, por otra, de las demandas igualitarias de los israelíes de origen palestino. Aun reconociendo el carácter utópico de la solución, los escritos de Said insisten en que a largo plazo es la única posible, pues es la única justa y equitativa, y por ello la única que garantiza la paz. Para llegar a ella, es ineludible que Israel reconozca su responsabilidad en el sufrimiento palestino y ofrezca algún tipo de reparación, quizá a través de una comisión de la verdad y la reconciliación como la que hubo en Sudáfrica. El reconocimiento del derecho al retorno de los palestinos expulsados en 1948, uno de los mayores escollos para este proceso, podría abordarse a la luz de la necesaria revisión del derecho internacional sobre derechos de los inmigrantes, una propuesta novedosa que valdría la pena investigar.
La confianza de Said en el potencial del individuo como motor del cambio colectivo, en el papel del intelectual como agente del pensamiento crítico que promueve una conciencia social, no son ajenos a este planteamiento. Aun no siendo optimista sobre la inmediatez en los cambios de todo un sistema, Said siempre apostó por una ciudadanía alerta y concienc
iada, y desde el humanismo vital que practicaba creía que "palestinos e israelíes tienen que sentir que pueden y deben vivir en pie de igualdad -iguales en derechos, iguales en historia, iguales en sufrimiento- antes de que pueda emerger una comunidad real entre ambos pueblos".No es que hoy haya más motivos para la esperanza, sí en cambio para la desconfianza ante las fórmulas ensayadas: la segregación demográfica y territorial naturalizada con el Muro, la bantustanización de Cisjordania y la disgregación de Gaza, el avance de la judaización organizada de Jerusalén, son realidades que, más allá de voluntades políticas concretas, hacen inviable en la práctica una solución que comporte la creación de un Estado palestino soberano. El colapso material y anímico de los palestinos se palpa en cada esquina. También entre los israelíes desprejuiciados y críticos ante las lacras del sionismo. De modo que lo que hasta hace un par de años era un tabú o el delirio de unos pocos radicales (Noam Chomsky, el activista e intelectual israelí Michel Warschawski o los palestinos Azmi Bichara y Mustafá Barguti) comienza a ocupar un lugar en lo futurible. La ciudadanía binacional de israelíes y palestinos en un futuro Estado único basado en la igualdad, en fronteras reconocidas por sus vecinos y en el destierro definitivo del pasado mitológico, habrá de ser abordada.
Luz Gómez García es profesora de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad Autónoma de Madrid.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


